30 de junio de 2026

¿Romance o marketing? El verdadero origen del anillo de compromiso.

El anillo de compromiso no siempre fue el símbolo romántico que conocemos hoy. Su historia mezcla tradición, poder, lujo y una de las campañas de marketing más exitosas de todos los tiempos: “A Diamond is Forever” de De Beers. En este blog exploramos cómo el diamante pasó de ser una piedra preciosa a convertirse en el símbolo del amor eterno, y cómo hoy esa tradición puede reinterpretarse a través de piezas personalizadas que cuentan una historia propia.

¿Romance o marketing? El verdadero origen del anillo de compromiso.

Escrito por Andrea Villagrán el 30 de junio del 2026. 

Hoy en día vemos un anillo e inmediatamente pensamos en boda, amor eterno, diamante y una historia bonita. Pero esta tradición no fue siempre así. De hecho, el anillo de compromiso tiene una historia mucho más fría e interesante. Mezcla romance, poder, lujo, y una de las campañas de marketing más exitosas de la historia. 

La idea de regalar un anillo como símbolo de compromiso nació hace muchos años. Pero antes, lo que se daba dependía de la cultura, y la época. Por ejemplo, en la Edad Media era común entregar un "dote" o un regalo matrimonial; tierra, muebles, animales, e incluso joyería o bienes de valor. Pero el anillo con diamante como "la piedra oficial" del compromiso llegó mucho después.  

Uno de los primeros casos documentados de un anillo de compromiso con diamante fue en 1477, cuando el archiduque Maximiliano de Austria le dio un anillo con diamante a María de Borgoña, y esto marcó una tendencia en la aristocracia europea. 

 

Imagen tomada de Solitario, una historia de amor a través de los siglos, por Redazione, 2023, Panfili Gioielli. https://panfiligioielli.it/es/solitario-una-historia-de-amor-a-traves-de-los-siglos/

¿Cuándo el diamante se convirtió en el símbolo de compromiso?  

Aquí es donde entra De Beers, que se fundó en 1888 y fue una de las marcas más influyentes de la industria del diamante. Pero el giro cultural llegó cuando en 1947, Frances Gerety creó una frase que apareció en anuncios de compromiso y que cambiaría la historia de la joyería: "A Diamond is Forever" 

La marca logró conectar el diamante con emociones muy fuertes: compromiso, estabilidad, exclusividad y romance. Esta frase hizo que el diamante se sintiera como algo que no se rompe, desgasta ni reemplaza.  

Y así fue como con el paso del tiempo el diamante dejó de ser solo una piedra preciosa y se convirtió en un símbolo. Y hoy, esa promesa puede verse de muchas formas. Por eso, en MOOM creemos en el trabajo de diseños personalizados; creando piezas únicas y significativas. Porque si algo nos deja esta historia es que el verdadero valor de un anillo no está solamente en la tradición, si no en contar tu propia historia.