Por muchos años hablar de diamantes de laboratorio se asociaba directamente con anillos de compromiso, pero hoy ya no. Los diamantes de laboratorio están saliendo del mundo bridal para instalarse en una categoría mucho más amplia: joyería que compramos simplemente porque nos gusta.
Anillos para el meñique, aretes grandes, collares tenis, pulseras, piezas con diamantes de colores e incluso solitarios que podrían parecer anillos de compromiso pero en realidad pueden usarse en cualquier otro dedo.
Ya no necesitas comprometerte para llevar un gran diamante
Uno de los ejemplos más interesantes de este cambio es Sette, una marca estadounidense de joyería con diamantes de laboratorio. Su fundadora, Isabel Calvert, contó recientemente a JCK que originalmente esperaba que el componente bridal tuviera mucho más peso dentro de la marca.
Pero sus clientas comenzaron a tomar diseños que tradicionalmente habríamos asociado con un anillo de compromiso —grandes diamantes solitarios incluidos— y comenzaron a llevarlos en el dedo meñique, índice o medio.
De ahí surgió incluso una de las ideas que define a la marca: “Every finger is a ring finger.”
“Mis diseños eran lo suficientemente atractivos como para que las mujeres quisieran usarlos en el dedo medio o en el índice, y en ese momento nadie estaba haciendo grandes anillos solitarios con diamantes de laboratorio que no fueran específicamente para compromiso”, dice Calvert.

Anillo coquette pinky en 18k oro amarillo con 1 ct. diamante verde de laboratorio. Foto recuperada de: https://www.jckonline.com/editorial-article/sette-new-rules-self-purchase/
El diamante de laboratorio cambió nuestra percepción del tamaño
Los diamantes de laboratorio también están modificando lo que consideramos una piedra “grande”.
Sette comenzó ofreciendo uno de sus anillos para meñique con una piedra relativamente pequeña. Cuando presentó una versión de 1 quilate, surgieron comentarios diciendo que quizá era demasiado grande para ese tipo de anillo.
Hoy, según Calvert, algunas clientas ya consideran que un diamante de 1 quilate es pequeño. Pero hace algunos años, llevar un solitario importante en el meñique habría parecido bastante extravagante.
La fundadora de Sette afirma que incluso recibe solicitudes de aretes con diamantes de laboratorio de 5 quilates cada uno, es decir, 10 quilates de peso total. Una petición que, según ella, difícilmente habría recibido apenas unos años atrás.
Las grandes marcas también están siguiendo este camino
Durante 2026 hemos visto cada vez más marcas utilizar diamantes de laboratorio para desarrollar colecciones completas de joyería, no solamente anillos de compromiso.
Vogue destacó este año firmas que están utilizando LGD en aretes, pendientes, collares, anillos statement y piezas de uso diario, señalando cómo la categoría ha ganado espacio dentro de la joyería fina contemporánea.
Jennifer Fisher, por ejemplo, ha apostado por anillos con grandes emerald cuts, aretes y collares con diamantes de laboratorio. La diseñadora contó a Vogue que incluso dejó de utilizar su propio anillo de compromiso en el dedo anular y comenzó a llevarlo en el meñique.

Poco a poco, la regla de "solo se puede usar diamante en el dedo anular" se está desdibujando. Ahora un esmeralda de varios quilates puede ir en el meñique.Un collar tenis puede utilizarse con jeans y camiseta. Un diamante verde puede convertirse en la pieza protagonista de un outfit.Y una persona puede comprar un diamante simplemente porque le gusta, sin esperar que alguien más se lo regale.
Los diamantes de laboratorio están permitiendo experimentar con ellas. Quizá por eso el siguiente gran capítulo de los LGD no esté únicamente en los anillos de compromiso.
Porque después de todo, no necesitas estar por casarte para tener una buena razón para usar un diamante.