Escrito por Andrea Villagrán en 25 de junio 2026
Durante muchos años, el lujo estaba asociado con los materiales más exclusivos del mundo. Pero hoy se está redefiniendo lo que significa una joya verdaderamente lujosa. Y en este cambio, los protagonistas son los diamantes de laboratorio.
Prada y TAG Heuer, grandes marcas de lujo reconocidas internacionalmente han sido persuadidas por los diamantes de laboratorio. Prada, por ejemplo, incorporó los diamantes de laboratorio en una edición de su coleccióin Eternal Gold, combinándolos con oro reciclado certificado. TAG Heuer también exploró este camino con piezas de alta relojería que integran diamantes de laboratorio de color, en donde demuestra que esta opción no solo pertenece al mercado accesible, sino también al universo del diseño de lujo.
Pero ¿por qué las marcas están apostando por esta alternativa? Es fácil; porque permiten crear piezas más grandes y llamativas sin la necesidad de elevar su precio de forma agresiva, como lo es con un diamante natural.
Además, los diamantes de laboratorio abren nuevas posibilidades creativas. Como no dependen únicamente de la disponibilidad de piedras naturales, los diseñadores pueden experimentar con cortes, estilos y tamaños. Vogue señaló que esta categoría está ganando fuerza dentro de la joyería fina y de compromiso.
De acuerdo con Ramzi (2025), los diamantes cultivados en laboratorio ya no son vistos como una alternativa secundaria, sino como diamantes reales que permiten acceder a piezas excepcionales sin comprometer diseño, calidad o valor percibido.
El artículo aparece en Vogue con autoría de Lilah Ramzi y fecha del 26 de septiembre de 2025.
Por eso, en MOOM nos sumamos a esta forma de entender alta joyería donde la innovación permite crear diseños únicos, sin la necesidad de renunciar a la belleza, calidad, ni emoción de una joya especial.