El pasado 17 de septiembre del 2026, coincidiendo con London Fashion Week, De Beers presentó una nueva parte de su colección de alta joyería Vibrations, inspirada en el movimiento del agua y en algunos de los paisajes relacionados con los lugares de origen de sus diamantes.
Entre piezas con diamantes rosas, azules, verdes, piedras en bruto y diseños que pueden transformarse, hubo algo que llamó especialmente la atención: diamantes con corte cabujón.

Pero primero, ¿qué es un diamante cabujón?
El cabujón es una de las formas más antiguas de trabajar una piedra preciosa. En lugar de crear muchas pequeñas superficies planas —las famosas facetas—, la gema se pule hasta obtener una superficie lisa, curva y redondeada, normalmente parecida a una pequeña cúpula.
El Gemological Institute of America (GIA) explica que los estilos de corte sin facetas incluso son anteriores a los estilos facetados que conocemos actualmente. Un cabujón sencillo suele tener una parte superior redondeada y una base plana. Es muy común encontrarlos en ópalos, turquesas, piedras lunares, rubíes estrella y muchas otras gemas de color. En diamantes, en cambio, es bastante extraño.

Foto recuperada de: https://www.gia.edu/gia-news-research-value-factors-gem-cutting-styles-definitions
Durante siglos, los diamantes se han cortado precisamente para aprovechar al máximo su relación con la luz. Las facetas funcionan como una especie de pequeños espejos que permiten que la luz entre, rebote dentro de la piedra y vuelva hacia nuestros ojos. De ahí vienen conceptos como el brillo, el fuego y la scintillation, o esos pequeños destellos que vemos cuando un diamante se mueve.
Con el cabujón, De Beers decidió prácticamente tomar el camino contrario.
Su superficie redondeada hace que la luz se vea más suave, profunda y difusa, algo que la propia firma compara con pequeñas gotas de agua. El resultado es un diamante que sigue teniendo luz, pero se siente completamente diferente.
Parece sencillo, pero en realidad no lo es...
De Beers London asegura que pasó aproximadamente cinco años desarrollando una técnica especializada para producir estas formas curvas utilizando tecnología de precisión. El diamante es un material extremadamente duro y lograr una cúpula perfectamente pulida, suave y proporcionada presenta un reto importante para los lapidarios.
Pero hay otro problema todavía mayor: un cabujón no tiene muchas formas de esconder las imperfecciones de la piedra. En un diamante facetado, la combinación de reflejos, destellos y contrastes puede hacer que determinadas inclusiones internas sean menos evidentes al observar la piedra.
Según De Beers London, menos del 0.5% de los diamantes que evalúan cumple con los requisitos iniciales de color y claridad necesarios para conseguir este acabado, y todavía menos tienen la estructura cristalina, calidad y simetría apropiadas.
¿De dónde viene esta idea?
Los cabujones aparecen dentro de una sección de Vibrations llamada Undulation, inspirada en el delta del Okavango, en Botswana. Y cuando ves las piezas, la relación con el agua comienza a tener mucho más sentido.

Colección “Undulation” De Beers. Foto recuperada de: https://www.debeersgroup.com/news-insights/business-market/2026/de-beers-london-launches-vibrations
Las líneas de los brazaletes, aretes y anillos son curvas y ligeramente irregulares, recordando los caminos que forma un río cuando atraviesa un paisaje. Los diamantes cabujón aparecen distribuidos sobre estas líneas como pequeñas gotas de agua detenidas sobre la superficie.
De Beers los combinó con diamantes blancos facetados y diamantes verdes naturales en bruto, creando un contraste bastante curioso entre tres maneras completamente diferentes de ver la misma gema.
Por un lado tienes el diamante pulido tradicional, diseñado para reflejar muchísima luz. Después aparece el cabujón, suave y redondeado. Y finalmente está el diamante en bruto, que prácticamente conserva la forma con la que salió de la Tierra.
¿Será este el próximo gran corte de diamante?
Probablemente sea demasiado pronto para decirlo, pero lo interesante que hizo De Beers es demostrar que todavía existen maneras diferentes de trabajar una piedra que conocemos desde hace muchísimo tiempo.
British Vogue incluso relaciona la propuesta con una tendencia más amplia que está apareciendo en la joyería durante 2026: la búsqueda de piezas con mayor personalidad e individualidad. Piedras antiguas, colores menos tradicionales, diseños asimétricos y diamantes que no necesariamente buscan verse idénticos están encontrando nuevamente espacio dentro de la joyería contemporánea.